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Atilio
Liberio
Para la
aprobación de un proyecto constitucional tramposo y la
instalación del sistema de manipulación de la voluntad popular.
I.
El proyecto “revolucionario” del
MAS ha tomado nota de que no podrá imponerse por la fuerza,
porque no le ha sido posible comprometer a las FF.AA. ni a la
Policía con sus objetivos al punto de llevarlas a masacrar a las
masas sociales opositoras. También, de las escasas posibilidades
de comprometer a las masas sociales indígenas populares que le
son afines, al punto de enfrentarlas a muerte con las masas
opositoras. Su predica de odio racial no ha podido prender ni
podrá hacerlo entre el liderazgo social, porque los criterios de
estas personas, las que definen sus acciones, no son
precisamente de naturaleza ideológico política. A personas como
don Roberto de la Cruz o don Edgar Patana las razones
ideológicas les resbalan. Este tipo de líderes solo busca
ventajas. A nuestra gente de base, se le podrá arrancar
simpatías y hasta votos, pero no el arriesgar la vida para
defender un proyecto político que no logran entender.
Las ideologías totalitarias sólo
prenden y fanatizan a masas sociales cuando por su formación
pueden apreciar sus tesis de concepción del mundo, valores,
sistemas sociales, motivos nacionales, etc. Y esa calidad de
masas sociales aún no tenemos, otro indicador del atraso, fruto
de nuestra mísera educación fiscal.
De ahí que el proyecto masista
parezca dar un viraje para privilegiar el método de la
manipulación de leyes e instituciones democráticas. Método
perfeccionado por el chavismo en Venezuela y tiene por
componentes principales: 1) la inflación de las listas de
ciudadanos votantes, para hacer aparecer votos a su favor; 2) la
distorsión informática de los cómputos y sus resultados; y, 3)
el amedrentar al votante mediante las llamadas “maquinas
captahuellas” que le darían al gobierno la posibilidad de
identificar a los que votan en su contra.
El hecho es que esta metodología
viene siendo instalada en nuestro país, ya desde inicios del
gobierno de Morales. Es ahí donde cuenta la presencia y asesoría
de técnicos venezolanos en las campañas de carnetización y sus
actividades nocturnas en los archivos de identificación
ciudadana, denunciadas a la prensa con fotografías por una
parlamentaria que dijo que llevaría las investigaciones hasta
las últimas consecuencias –por dónde andará--. Como cuenta el
afán por que la gente pueda votar desde los 16 años y voten
también nuestros emigrados en el exterior –cuya cantidad
potencial de votantes nadie conoce, estando entonces abierta a
la manipulación--. Están igualmente las previsión de su proyecto
de Constitución que abren la posibilidad de una nueva ley
electoral a ser aprobada sólo por mayoría absoluta y no por dos
tercios de votos, con lo que el MAS tendría vía libre para
cualquier cosa.
En esa misma línea está el veloz
accionar del nuevo delegado presidencial ante la Corte Nacional
Electoral, el periodista masista José Luís Exeni. El que en
cuanto fue posesionado “logró” que lo eligieran Presidente de
esta Corte –cosa que tendrían que explicar los dos miembros de
la corte que lo eligieron, cuando cualquiera de ellos tenía
mayores méritos para asumir tal presidencia--, para luego
despedir a tres de los principales directores de la misma. A
profesionales de larga trayectoria como Miguel Serrano, Director
de Informática, con 15 años de antigüedad y calificado con un
97% en cuanto a eficiencia y responsabilidad. De este modo,
Exeni tiene vía libre para meter a estos importantes cargos a su
gente de confianza, sino a asesores venezolanos, mofándose de la
“institucionalización”. Y, no será extraño que a poco la Corte
esté ejecutando un “plan de modernización” del sistema de
votación y cómputos, y se proceda a la compra del paquete
informático que usa la corte electoral en Venezuela, o algo
parecido, además de las dichosas “maquinitas captahuellas”, con
la gentil ayuda financiera de Chávez. ¡Cuándo no!
Es en torno a las posibilidades
abiertas por este sistema de manipulación de la voluntad
popular, en elecciones y referéndum, que Morales propone los
referéndum revocatorios y el referéndum de aprobación de su
proyecto de Constitución Política del Estado. Mientras que sus
contingentes, a la cabeza del Vicepresidente y los Ministros van
trabajando en guardar las apariencias, iniciando su campaña por
el sí a su proyecto.
II.
Para Morales, la aprobación de su
proyecto constitucional viene a ser una cuestión central, en la
perspectiva de afirmarse en el poder teniendo a disposición una
carta magna adecuada para concentrar el mando en desmedro de los
Prefectos y la oposición. Más aún cuando da lugar a su
modificación, a deseo masista, aprovechando una previsión que
facilita su cambio sólo por mayoría absoluta y no por dos
tercios de votos, como establece la actual Constitución.
En estos propósitos, y porque no
tiene más opciones, el régimen de Morales está dispuesto a hacer
concesiones, como esa de la compensación a las Prefecturas para
las obras comprometidas y pendientes de continuación, o la de
adaptar su proyecto constitucional en negociaciones con la
oposición y los Prefectos. Para los de la Media Luna
autonomista, tiene la atractiva propuesta de incluir en el texto
constitucional la previsión autonomista buscada con tal de que
aprueben el proyecto y el referéndum correspondiente. Cosa que
parece factible, según indica la experiencia.
El objetivo central que se imponen
alcanzar: conservar y acumular más poder, para después ajustar
cuentas con los opositores y dar marcha atrás a lo concedido.
III.
De no prosperar lo esperado en el
diálogo con los Prefectos, corre la campaña proselitista por el
sí y el referéndum constitucional, como los de revocatoria de
mandato. Y corre con prisa antes de que la situación económica y
las condiciones de vida de la población se deterioren más aún, y
tenga que enfrentar además las solicitudes de aumentos de
sueldos y salarios y pedidos similares, con sus efectos de
desprestigio del gobierno.
Entretanto, en el frente
parlamentario parece haber logrado negociar con el senador de
Unidad Nacional. Partido que se ha mostrado dúctil y hasta
obsequioso con las pretensiones del MAS. Llama la atención su
última propuesta de hacer un solo referéndum para la aprobación
del proyecto constitucional y las revocatorias, y dicen, cuanto
antes. Parecen temerle al paso del tiempo y sus efectos, lo
mismo que los masistas.
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