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Si no retrocedes no hay camino
A esta situación ha llegado el proyecto masista de cambio. Por
lo que el gobierno ha iniciado una nueva fase de acción y
estrategia en procura de instaurar en el país el llamado
“socialismo del siglo XXI”. No pudo ejecutar su proyectada
ofensiva final de presión y fuerza –al parecer no logró
comprometer a la integridad de las FF.AA. ni la Policía en sus
afanes--. Una ofensiva, antes del año nuevo, destinada ha
arrinconar a la oposición llevando al gobierno a una posición
estratégica ideal para encaminar al estado directamente hacia el
“socialismo…”, siguiendo los pasos de un triunfante Hugo Chávez.
Pero sucedió que el líder bolivariano Chávez fracasó en el
referéndum del dos de diciembre, cuando la población venezolana
rechazó su proyecto de Constitución Política de corte
socialista. Entonces, la situación cambió radicalmente,
moviéndole el piso al proceso revolucionario bolivariano masista.
Factores que sumados al creciente cansancio y temor popular por
el trajín diario del enfrentamiento político, y el rol promotor
del gobierno en estos hechos, termino por reflexionar a los
líderes del proceso “revolucionario” –sin descontar la presión
de la Unión Europea , que al parecer dio su apoyo al gobierno
bajo condiciones--.
Acumulando fuerzas contra "el empate..."
De ahí el nuevo estilo del gobierno. Que toma el rumbo de la
acumulación de fuerzas hasta volcarlas decididamente a su favor,
en espera del momento propicio. Para lo cual, según se está
viendo ya, desarrollará un intenso trabajo de convencimiento
ideológico sobre la población en base a los postulados de su
proyecto de CPE, con recursos de un PGN, aprobado sin
modificaciones y con maña. El esfuerzo se concentraría
mayormente en los sectores populares e indígenas de la “Media
Luna” para ganarlos a favor del gobierno y organizarlos
militantemente a fin de enfrentarlos a los autonomistas. Se
utilizarían ampliamente los medios masivos de comunicación y la
movilización de activistas del MAS. Hace como un mes, Evo
Morales había ya pronosticado que la próxima revolución la
harían los “movimientos sociales” en estas regiones, en los
Departamentos autonomistas, Chuquisaca y quizás también
Cochabamba. Intenciones que contarían con el apoyo movilizado de
10.000 becarios bolivianos que están en Cuba y Venezuela
--datos del informe del Presidente—, las anunciadas
“universidades para los pobres”, la distribución de los cheques
venezolanos, los nuevos y reforzados puestos militares en Santa
Cruz, Beni y Pando, los créditos concesionales para los “cuentapropistas”,
el hostigamiento de la empresa privada y la alineación de las
nuevas empresas y “asociaciones comunitarias” a ser creadas, la
función proselitista de las FF.AA. repartiendo los bonos, etc.
El santo odio revolucionario
Pero, sobre todo, el factor determinante vendría a ser el
resentimiento y deseo de revancha acrecentados entre la
población indígena contra la no indígena, especialmente la de
las regiones autonomistas. La del indio contra el q’ara, la del
qolla contra el camba, la del pobre contra el rico, la del
boliviano contra el extranjero, etc. De ahí la insistencia del
gobierno en hablar de racismo y mostrarse el Presidente como
víctima del mismo. Tal como nítidamente se pudo ver en las
palabras finales de su reciente informe presidencial. Actitudes
que encuentran el eco buscado por el gobierno en quienes
prefieren identificar el proceso revolucionario masista con el
movimiento originario andino de reivindicación, a pesar de que
este no es otra cosa que expresión y parte del proceso
internacional de revancha del socialismo marxista leninista
implementado por el movimiento “altermundista” y los gobiernos
de Venezuela y Cuba. Peor aún cuando responden a la provocación
acentuando sus tradicionales actitudes racistas, haciéndole
juego al proyecto de enfrentamiento masista.
Combinando maña y fuerza
Una estrategia, que combina con el uso de técnicas de
manipulación de los procesos electorales y los referéndum
anunciados. Posibilitada, por el control partidario de la Corte
Nacional Electoral. El delegado presidencial, José Luis Exeni,
preside ya esta Corte y ha procedido a cambiar al personal
técnico experimentado y confiable por gente de su confianza,
mientras el Vicepresidente evita la designación en el Parlamento
de los miembros faltantes de esta corte. Control partidario que
tendría manos libres para utilizar la tecnología desarrollada
por Chávez en Venezuela, uno de cuyos componentes, la
“inflación” de los registros ciudadanos electorales viene siendo
implementada, desde inicios del gobierno actual (enero, 2006),
por asesores y técnicos venezolanos a título de “reordenar y
tecnificar” los registros ciudadanos de identificación. Hecho
ampliamente denunciado y documentado que, sin embargo, no está
mereciendo suficiente atención de la oposición ni el periodismo.
Y, del que el informe de Evo Morales da indicio al referirse al
incremento de la extensión de cédulas de identidad, que entre el
2006 y el 2007 habrían alcanzado a 353.529 unidades –datos del
informe presidencial--.
"Maña y figura hasta la sepultura"
No es que el gobierno masista esté cambiando de objetivos, sólo
se trata de dar dos pasos atrás para luego dar un paso adelante,
obligado por sus limitaciones y la escasa simpatía del pueblo
con el proyecto totalitario. Los fines están ahí y son los
mismos. Lo muestra su ansiosa defensa de las relaciones con
Cuba, Venezuela y el anunciado intercambio de embajadores entre
Bolivia y el Irán, y las próximas relaciones con Libia.
Igualmente, la insistencia por nacionalizar ENTEL –según el
informe del Presidente--, la alegría por ampliar el protagonismo
del estado en la economía, con nuevas y varias empresas
públicas, el rechazo al mercado y el libre comercio. Su
lastimosa idea de que: el agua siendo un derecho humano no puede
ser objeto de negocio y lucro. Sin reparar que el alimento es
también un derecho humano, al que la gran mayoría de los
habitantes de este país, como de casi todo el mundo, accedemos
por medio del comercio. ¿Qué tal si nuestro acceso al pan de
cada día dependiera del gobierno? Esto ya fue experimentado por
el país, en la década de los cincuenta, cuando la Revolución
Nacional , con resultados lamentables de largas colas de
madrugada, panes de deficiente calidad y en cantidad siempre
insatisfactoria. Además, no por estar la empresa de agua potable
en manos de la empresa estatal hemos dejado de pagar por ella.
¿Cierto?
Embolsando al enemigo...
Ahora, el gobierno está empeñado en cambiar la correlación de
fuerzas, la del “empate catastrófico”, a su favor. Lo que le
permitiría retomar la iniciativa y procurar desde el poder el
momento propicio para dar el golpe definitivo a la democracia.
De ahí su actitud de comprensión, diálogo y carita piadosa, así
como su disposición a ceder posiciones, a retroceder en su afán
por reducir los recursos de las Prefecturas y a modificar el
texto de su proyecto constitucional. Al parecer estarían
dispuestos a cambiar algo de la constitución propuesta para dar
lugar a las autonomías y algo más. Pero, a condición de que la
carta fundamental mantenga los artículos que habrán de
permitirle concentrar más aún el poder en el Ejecutivo –en
desmedro del Legislativo y el Judicial--, en el partido y la
persona del Presidente, y copar instituciones como el Tribunal
Constitucional y la Corte Nacional Electoral. Lo que explicaría
el seductor acercamiento de Morales al Prefecto de Cochabamba y
hasta su propuesto Consejo Nacional del Cambio (que hasta sigla
tiene, CONALCAM) al que llamó a todos a sola condición de ser "antineoliberales
y antioligárquicos".
Nada nuevo. Es la ruta seguida por Hugo Chávez en Venezuela. La
que, luego, habrá de permitirle ajustar cuentas con la
oposición, limitar la libertad de prensa –amenazada en el
informe presidencial-- y borrar las autonomías, sean
departamentales, regionales, municipales o indígenas. debería
quedar claro que el proyecto de estado dictatorial y sistema
económico de planificación central buscado por el MAS --el
"socialismo del siglo XXI"--, no es compatible con autonomía
alguna, ya que sólo puede funcionar con una gran concentración
del poder, planificador y ejecutor. Esto es socialismo, al modo
de la ex URSS o Cuba y no existe otro. El llamado socialismo
democrático es un absurdo.
Manteniendo la guardia
Las fuerzas democráticas del país deben mantenerse alertas, la
fiera totalitaria está encogida, pero sus recursos y afanes
están todavía ahí. Lo que no quiere decir que no sea posible que
el régimen de Morales derive, sin querer queriendo, hacia un
gobierno moderado de izquierda nacionalista estatizante, y
termine pasando a la historia con más pena que gloria, ampliando
las taras de este tipo de régimen ya probado y fracasado. Y,
aquí cuenta mucho la suerte de Hugo Chávez y Cuba.
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